miércoles, 23 de julio de 2025

“El alma no cotiza en la bolsa, pero se devalúa igual”

✍️ “El alma no cotiza en la bolsa, pero se devalúa igual” **Sócrates en Wall Street** *por Gonzalo muller La bolsa sube, baja, y el alma... ¿qué hace mientras tanto? En esta era de métricas y resultados, hemos aprendido a medir todo excepto lo que más importa. Sócrates nunca invirtió en startups, pero entendía mejor que nadie el valor de hacerse preguntas incómodas. **¿Qué precio tiene una decisión ética en un entorno donde todo se negocia?** En las reuniones de inversores no se habla de virtud. En los planes de negocios no se incluye la búsqueda del bien. Y sin embargo, como diría el viejo filósofo, una vida sin examen no merece vivirse. ¿Y una empresa sin alma, merece existir? Este espacio es para revalorizar lo invisible. Para pensar si la ambición está peleada con la virtud, si el éxito tiene que dejar cadáveres éticos, y si realmente somos libres cuando el mercado dicta nuestras metas. Porque en este blog no te vamos a enseñar a ganar más dinero. Te vamos a invitar a pensar si vale la pena perderte en el proceso. > “El conocimiento es la única moneda que no pierde valor con el tiempo.” > —GMC.. 

la vida ..y algo mas...

LA VIDA ES UN NEGOCIO..Y ,ALGO MAS..SOCRATES EN WALLSTREET... 1. Introducción Saludo y presentación: "¡Hola a todos, bienvenidos a 'La vida es un negocio'! y en este podcast vamos a explorar cómo la vida misma es un gran negocio, lleno de negociaciones, decisiones y lecciones. Hoy les traigo una historia que viví con mis nietos en una cafetería, una aventura que empezó con un menú infantil y terminó con una lección de vida que nunca olvidarán." Escenario: "Imagínense esto: estoy en una cafetería con Mathias y Carlota, mis nietos, listos para pedir algo rico. El ambiente es típico: ruido de platos, olor a café y un camarero que pasa con una bandeja. Pero lo que parecía una comida cualquiera se convirtió en algo más... porque en la vida, todo es negociable." 2. Cuerpo: La historia El inicio – La conversación con el camarero: "Todo empezó cuando le pregunté al camarero qué opciones había. Me explicó que tenían un menú para adultos y otro para niños, pero que debían seguir la carta al pie de la letra. Yo, curioso, le dije: '¿Y si queremos algo un poco diferente?' Él me miró como diciendo 'esto no va a ser fácil', y mis nietos, atentos, empezaron a preguntar: 'Abuelo, ¿por qué no se puede?' Les expliqué que todo se trata de costos, de cómo los restaurantes tienen un plan para no perder dinero. Pero no me rendí tan rápido." Las peticiones de los niños: "Mathias, con esa mirada decidida que tiene, me dijo: 'Abuelo, yo quiero una hamburguesa, pero con un huevo frito encima, sin cebollas ni nada verde'. Carlota no se quedó atrás: 'Yo quiero un perro caliente, pero la salchicha sola y el pan tostado aparte'. Y yo pensé: 'Bueno, aquí viene el desafío'. No iba a dejar que el menú nos ganara." La negociación con el chef: "Pedí hablar con el chef. El camarero, un poco dudoso, fue a buscarlo. Cuando llegó, le dije: 'Mire, mis nietos tienen gustos especiales, y yo también quiero algo simple: solo carne con queso, nada de aditivos'. Al principio, el chef insistió en que debía apegarse a la carta por los costos. Pero yo le propuse: '¿Y si ajustamos lo que queremos a algo que te funcione? Usas lo que ya tienes, no gastas más, y nosotros quedamos felices'. Hablamos un rato, le di ideas, y al final cedió: hamburguesa con huevo para Mathias, salchicha y pan aparte para Carlota, y mi carne con queso. ¡Negociación cerrada!" El resultado: "Nos trajeron la comida exactamente como queríamos. Mathias devoró su hamburguesa con huevo, Carlota jugó a armar su hot dog a su manera, y yo disfruté mi plato sencillo. El chef sonrió al ver nuestras caras de satisfacción, y yo dejé una buena propina como agradecimiento." 3. Conclusión: La lección Explicando el ganar-ganar: "Mientras comíamos, les dije a mis nietos: '¿Ven lo que pasó aquí? Esto es el negocio de la vida. Se llama negociación ganar-ganar. El chef ganó tres clientes contentos y una propina extra, y nosotros ganamos exactamente lo que queríamos comer. Nadie perdió, todos salimos felices'. En la vida, no siempre se trata de imponerse, sino de encontrar un punto donde todos ganen." Aplicación práctica: "Esto no es solo para cafeterías. Puedes usarlo al comprar algo, al planear con amigos o hasta en casa. Escucha, propone y ajusta. Así es como se construyen acuerdos que funcionan." Cierre y llamada a la acción: "Y eso es todo por hoy en 'La vida es un negocio'. ¿Qué opinan de esta lección? ¿Han negociado algo lately? Escríbanme en @mullerggonzalo.. con sus historias, ¡me encantaría escucharlas! Nos vemos en el próximo episodio. ¡Negocien bien y vivan mejor!"